Ocho goles en una tarde
El 8-1 al Sevilla quedó grabado como una de esas tardes en las que todo entra y el marcador parece imposible. La Romareda asistió a una exhibición ofensiva que todavía ocupa un lugar propio en la memoria popular.
Más allá del resultado, la historia sirve para recordar la capacidad del estadio para transformar un partido corriente en una fecha transmitida de generación en generación.
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