El 15 de julio de 1923, Ricardo Zamora, el gran jugador internacional al que se le consideraba como el mejor portero del mundo, jugó un partido formando con un equipo zaragozano: El Iberia. El partido se jugó en Zaragoza contra el español y Zamora realizó paradas formidables, aunque acabaron venciendo los visitantes por 0-1.
Con el escudo del Iberia en el pecho, defendió sus colores formando con el siguiente equipo: Arana, Urroz, Ginés, Ricardo Zamora, Tolosa, García, Barinaga, Basilio Berdejo, Troc, Smith, Rubio y Becana.
Zamora, fue el portero con la imagen más literaria y considerado por muchos el primer jugador mediático de la historia del fútbol. Su gorra, sus calzones, su jersey de cuello alto y su estampa a blanco y negro hacían de él un personaje imbatible para los más osados, aquellos que disparaban a su puerta buscando el gol.
Lo llamaban el Divino y fue uno de los mejores arqueros del mundo. Además de fumar, bebía cerveza la noche antes del partido y solisombra las tardes que no jugaba.

